Blogger Template by Blogcrowds

Quise abrir la puerta y mi mano segura atravesó la madera, me asusté e inmediatamente corrí hacía la cocina, en el camino sin darme cuenta siquiera atravesé la pared. Es que realmente sucedió? La verdad no me lo esperaba tan repentinamente. Me convertí en un fantasma. Es decir, sabía que algún día iba a ocurrir, todos lo sabíamos.
Cuanto de paradójico hay en quedarse sin palabras en los momentos que mas las necesitamos. Comprendo que es imposible decir todo lo que pensamos, el mundo sería un lugar tan ruidoso y confuso (aún mas) pero la pregunta es, de que mierda sirven las palabras, las metáforas, las descripciones, las comparaciones, las puteadas cuando se escurren entre los dedos como la arena. En mi caso, y en este nuevo estado, todo se me escurre quizá olvide todo. Pero cuanto de memoria hay en el olvido.
No sucede mucho, eso de quedarme sin respuesta, sin alguna salida, tengo buenos reflejos cuando de contestar o emitir juicios se trata; pero esta vez, esta vez es simplemente...paralizante.
Quizá no exista una sola palabra que englobe todo. Claro, eso es, no existe la palabra que realmente encarne esto que es tan propio y real pero sin embrago lo siento tan ajeno, tan surreal, como atravesar paredes, pasar desapercibida, aparecer cuando menos lo esperes en los recovecos de tu mente.

I used to have demons in my room at night
Desire,despair,desire,so many monsters
Oh but now...
Algo salio terriblemente mal, fuera de escala pautada. Un evento indiscutible que liberó energías encontradas provocando la explosión. Un choque de dos mundos, y no del bueno. Algo escapó a los pronósticos mas meticulosos y a los especuladores mas dedicados.
Algo resultó un fiasco, una desilución, espejitos de colores, un horror gigante que haría tapar los ojos y anudar las gargantas.
Cuando la abuela se enteró se presignó tres veces por las dudas. Cuando el papá se enteró solo atino a pronunciar un seco "esta bien". La madre hizo te de perejil para todos, pero sobre todo para ella para ver si podía exorcisarla. Cuando la hermana se enteró, lloró solo porque si y también porque no. Y el gato maulló toda la noche seguida. Increible, de todas ella era la única que...
Un error de cáclulo para el cual nadie, ninguno de los personajes tenian alguna solución improvisada. Algo salió terriblemente mal: Ella ya no lo quería más.
Por supuesto que el nunca se enteró del desenlace y por eso el sol pudo seguir saliendo sin poder del todo ignorar a la luna, que aunque no la vea, siempre está.

"this is the last time that I will show my face
one last tender lie and I´m out of this place"
Me voy a ir en unos días. Todos lo saben menos vos, paradójicamente vos fuiste todos...tantas veces. Pienso que es lo mejor, todo nuevo. Solo se va a mantener una constante, tu ausencia. Tengo que verte. Me duele la panza. ¿Cómo voy a hacer? Decido no decirte nada. Eventualmente te vas a dar cuenta que algo falta pero no vas a saber que...después te vas a acostumbrar.
Decido no despedirme, no de vos. Te llamo por teléfono, me hablás dubitativo, como si supieras que algo te estoy ocultando, quedamos para vernos, me pasás a buscar y vamos a caminar, callados, a una distancia prudencial, pero la distancia que nos separa corre mucho mas profundo que el espacio entre los cuerpos.
Sabés que hay algo que no te digo, sabés que lo mejor es un piadoso silencio. Me regalás una flor que cortás al azar cuando pasamos por la plaza. Es linda, es roja y amarilla tiene olor a primavera aunque estamos en otoño, tiene una hormiguita caminando en el tallo, la devuelvo a la tierra, sonreís.Te miro y te sonrio, te miro y te regalo mi mejor sonrisa, una que recuerdes y que te haga perdonarme. Te miro y trato de memorizarte entero. No quiero que se me escape ningún detalle. Ni tus manos, ni tu piel, ni los hollitos de tu sonrisa. Quiero memorizarte así para poder refugiarme en tu recuerdo cuando tenga miedo y cuando no también. Maldito el día en que además de mi refugio te convertiste también en la tormenta.
Seguimos caminando, el sol de la tarde te hace entrecerrar los ojos. Seguimos caminando y me das la mano. Me duele la panza, tengo ganas de llorar, tengo ganas de besarte, me gustaría contarte la verdad. No lo hago. Solo atino a sujetarte la mano con fuerza. Llegamos, preparás un café. Me siento de espaldas al balcón y te espero.
Me preguntás por mis cosas. Te pregunto por las tuyas y me contás lo acontecido en todo este tiempo. Mientras te sigo mirando, vos hablás. Yo te miro. Vos hablás. Te miro fijo y al fin te quedás callado y me miras a los ojos, buscas algo en mi mirada que te revele el secreto. Caminas pausado hacia mí, casi contando los pasos. Me das la mano Me duele la panza. Me das la mano. Me duele mucho la panza.Me llevas a tu lado. Me abrazas fuerte. Te abrazo con las fuerzas que me quedan. Tus manos comienzan a bajar por mi espalda, recorriendo el sinuoso camino que conocen de memoria. Me duele la panza, me tiemblan las piernas. Me abrazás por la cintura. Apoyas tu cabeza en mi hombro. Cerca muy cerca. Me das un beso en la frente.Y estoy sola en el medio de la tempestad.
Te aparto de mi suavemente. Siento tu corazón latir, tan rápido, tan fuerte. Te aparto y mirándote a los ojos me comienzo a desnudar para vos, primero la pollera, el saco, cae la blusa...no estoy segura de lo que hago, pero lo hago de todas maneras. Me mirás mitad extasiado, mitad confundido. Me quedo completamente desnuda frente a vos. Te acercás, me abrazas por la cintura, me besas la panza y te quedás así, aferrado a mi cintura como un náufrago.
De pronto estiras tu mano y agarras tu camisa. Me cubrís con ella. Me recostás a tu lado. Me abrazas tan fuerte, tan desesperadamente fuerte que pienso que me vas a ahogar. Mi refugio de nuevo. Yo me acurruco y hago de cuenta. Feliz de oirte respirar a mi lado una última vez. En mi refugio sigo estando sola, pero a salvo.
Me seguís abrazando y me susurrás al oido "Perdoname". "Perdoname" casi al borde de las lágrimas, "Perdoname". En ese momento me parecés tan vulnerable que los roles se confunden.
Me levanto, me visto despacio, me acerco cautelosamente a vos que seguís recostado en el diván, vencido, me acerco y te doy un beso, uno en cada ojo. Acariciándote los labios te susurro, "Perdoname vos".
Te doy la espalda, abro la puerta y antes de cerrarla te miro una última vez, ahí, en el diván, ya reincorporado, tenés la sonrisa de la Mona Lisa y la mirada empañada. Te vuelvo a sonreir para tranquilizarte. Así te voy a recordar para siempre. Cierro la puerta, camino por la peatonal sonriendo y con lágrimas en los ojos. Me sigue doliendo la panza, es el vacío, lo he sentido antes...
Esa fue la última vez que te vi. Después...que importa del después?

Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio