Blogger Template by Blogcrowds

"Yo no rezaba para no creer,
tu no besabas para no soñar"
Lo besó, con los ojos cerrados y apretados, lo besó con las manos congeladas y apyadas en su pecho. Lo besó con toda la pasión que puede caber en 10 segundos y luego lo apartó de golpe, casi tan rotundamente como lo había besado. Lo apartó temblorosa pero segura, lo miró unos segundos a los ojos y comenzó a correr por la estrecha calle londinense.
Su corazón latia furioso y todo su cuerpo se le antojó pesado como el plomo. Paró en una esquina cualquiera, unas tres cuadras después y se apoyó contra la pared húmeda.
Se quedó ahí parada, quieta, dura sin poder pensar en nada, era demasiada información para su pobre cabeza acostumbrada a números y ecuaciones lógicas.
En la profunda oscuridad solo escuchaba su agitada respiración. Sabía que tenía que seguir corriendo, sin mirar atrás, correr hasta la frontera si era necesario.
De repente en el silencio de la noche, escuchó pasos acercarse, era él.

Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio